
El crítico Juan Manuel Bonet, revisa la figura de Carles Santos en el diálogo entre música contemporánea y artes visuales en Vinaròs
VINARÒS 7 juliol, 2025 Vinaròs News


El pasado viernes 4 de julio, el Auditorio Carles Santos de la Fundació Caixa Vinaròs fue el escenario del coloquio “De Satie a Santos: El museo como espacio sonoro”. En el encuentro, el reconocido crítico de arte Juan Manuel Bonet y Alfredo Llopico, técnico de cultura de la Fundación Caja Castellón, llevaron a cabo un diálogo multimedia sobre la intersección entre la música contemporánea y las artes visuales, y cómo este cruce de disciplinas ha transformado los museos en espacios sonoros.
El coloquio, que formó parte de la programación cultural de la Fundació Caixa Vinaròs en colaboración con la Fundación Caja Castellón, puso énfasis en la figura de Carles Santos, el músico, performer y artista de Vinaròs, fallecido en 2017. Santos, uno de los creadores más singulares del panorama artístico español, fue un pionero en fusionar música, acción, palabra e imagen, inspirándose en figuras como Erik Satie y John Cage. Su legado es esencial para entender la relación entre la música experimental y los museos modernos.
Durante el coloquio, Bonet repasó cómo desde los años setenta, la música contemporánea ha irrumpido en el ámbito de los museos y centros de arte, convirtiéndose en una pieza central de exposiciones. Citando ejemplos clave como las dedicadas a Satie o Morton Feldman, y mencionando iniciativas en el IVAM o en el Reina Sofía, se destacó el papel de Carles Santos como figura central de este fenómeno, que conecta las artes visuales con la música experimental. Santos, cuya obra abarcó desde la música hasta la performance, desempeñó un papel fundamental en la creación de espacios que integraban sonido y espacio expositivo, logrando una experiencia sensorial única.
El coloquio incluyó proyecciones de piezas sonoras que permitieron a los asistentes experimentar de forma directa cómo la música y las artes visuales pueden fusionarse en el espacio museístico. Además, subrayó la importancia de pensar el museo no solo como un lugar de contemplación estática, sino como un espacio en el que los sonidos y las imágenes se convierten en una experiencia multisensorial.
Uno de los momentos más conmovedores del evento fue la reflexión de Bonet sobre su encuentro con Tom Johnson, compositor minimalista y uno de los grandes influenciadores de la música contemporánea, quien falleció recientemente. A través de una serie de anécdotas personales, Bonet recordó cómo el encuentro de las vanguardias musicales con las artes visuales se dio no solo en exposiciones, sino en colaboraciones entre compositores, artistas plásticos y teóricos del arte que redefinieron las prácticas de ambos mundos.
A lo largo de la conversación, se exploraron las formas en que artistas y compositores como Satie, Cage, Feldman o Johnson abrieron nuevas vías para que los museos incorporaran la música experimental en sus exposiciones, rompiendo las fronteras entre las artes y estableciendo nuevas formas de interacción con el público.
Bonet planteó una reflexión profunda sobre la intersección entre música y arte visual, destacando la importancia de figuras como Carles Santos en la historia de la música contemporánea y su influencia en los espacios museísticos actuales. La actividad también subrayó cómo la música, lejos de ser un elemento periférico, se ha integrado de manera natural en el discurso expositivo de los museos, enriqueciendo la experiencia cultural de los visitantes.
En resumen, este coloquio fue una invitación a repensar los museos como espacios vivos, donde los sonidos y las imágenes no solo se muestran, sino que se fusionan para ofrecer experiencias que no dejan indiferente a nadie.





