
Crece el tráfico hasta un 60% en la N-232 en cinco años tras las obras de Morella y Monroyo
ALTRES POBLESMORELLAVINARÒS MAIL 5 març, 2025 Vinaròs News

LAURA CASTEL
La carretera N-232 desde Zaragoza a Vinaròs ha aumentado notablemente su tráfico con la eliminación de sus dos principales cuellos de botella con la apertura en los últimos años de los nuevos tramos de nacional de Monroyo primero (2019) y Morella después (2022); lo que pone de relevancia la necesidad de seguir invirtiendo en esta vía para su desdoblamiento en la A-68. Es especialmente destacable en la época veraniega, cuando se incrementa el tránsito hacia localidades costeras como Peñíscola; y también ha incrementado el número de valencianos que conocen por primera vez el Bajo Aragón Histórico.
La comparativa de los datos que recogen las estaciones del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana muestran incrementos de hasta casi el 60% en el pico veraniego si se analizan los datos de 2019 a 2024. Este aumento se nota en el tramo bajoaragonés pero también en el castellonense, ya que antes había vecinos del Bajo Aragón que optaban por acudir a sus segundas residencias en Peñíscola o Vinaròs por vías alternativas como la de Tortosa para evitar las complicadas curvas de Monroyo y del Port de Querol.
El alcalde morellano, Bernabé Sangüesa, confirma que el incremento del tránsito ha sido «inmenso» desde que en julio de 2022 se abrió el primero de los dos tramos previstos en su localidad. «Se ha notado muchísimo, sobre todo en turismos aunque también en camiones. Cuando se abrió Monroyo ya lo percibimos pero ahora más. Algunos conductores antes optaban por otras vías y ahora vienen por aquí, especialmente en verano, fines de semana y puentes», destaca Sangüesa. No obstante, el primer edil lamenta que no se aprovecharan las obras para convertir la nacional en una autovía o en una carretera más ancha de 2+1.
En otoño comenzaron las obras de los seis kilómetros del segundo y último tramo de obras en Morella, desde la localidad hasta la masía de la Torreta, que con una inversión de 21 millones de euros, se unen al tramo ya arreglado en la zona del Barranco de la Bota, en el que se invirtieron 50 millones de euros. En estos momentos se siguen realizando movimientos de tierras y también se está terminando de acabar de cambiar la canalización de Morella, que transcurre por el trazado. También han comenzado algunas construcciones como los pies de los pasos inferiores. La principal infraestructura proyectada es la construcción de un nuevo puente sobre el río Bergantes de 22,60 metros de ancho entre estribos.
Retrasos o paralizaciones
Se trata de un proyecto que, si bien se desarrolla íntegramente en la provincia de Castellón, supone un importante avance también para las comarcas aragonesas colindantes al mejorar su trazado y así su operatividad. Los de Morella son los únicos tramos en obras más allá de los trabajos de Monroyo- que se inauguraron en 2019 después de 25 años- y los de El Burgo-Fuentes, que ya comenzaron fuera de plazo, en febrero de 2021, más de seis meses después de que se adjudicara el contrato a la UTE Ebro A-68 por 62,1 millones de euros. La obra se ejecuta también con un importante retraso ya que el contrato establecía una duración de 36 meses que ya se cumplieron a principios de 2024.
Estos retrasos y, especialmente, dos accidentes con víctimas mortales, hicieron que en septiembre del año pasado se retomara la presión política con la reactivación de la plataforma de alcaldes y presidentes comarcales de la Cartuja Baja a Valdealgorfa. Sin embargo, sus movimientos han sido tímidos hasta la fecha, al igual que la respuesta del Ministerio de Transportes, que se niega a recibirles y, por el momento sus contactos se limitan a Aragón. Con quien sí se reunió el Ministerio fue con la consejería de Fomento de Aragón a finales del año pasado.
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