
De Vinaròs a Andorra: seguir aprendiendo, competir con respeto y volver con ideas útiles
SENSE CATEGORIA 29 març, 2026 Vinaròs News

VICENTE MOLINER (*)
Los días 19 y 20 de marzo estuve en Andorra Masters. Fui por trabajo, sí, pero también por algo más simple: porque me gusta aprender, hablar con gente buena y volver a Vinaròs con ideas que luego se puedan aplicar en negocios reales.
Yo soy de Vinaròs. Y lo digo porque para mí eso importa.
No vengo de una gran ciudad ni de un sitio donde todo pasa más rápido. Vengo de Vinaròs. Y antes de meterme de lleno en el SEO Local he vivido muchas etapas. Fui 15 años profesor de informática en la EPA de Vinaròs. Luego me busqué la vida como autónomo, reparando ordenadores, vendiendo equipos y montando software táctil (realizado por unos emprendedores de Vinaròs) para hostelería. Después trabajé como administrativo en una empresa de aquí y más tarde estuve 17 años como informático en Caixa Rural. Y llegó un momento en el que pensé: o lo hago ahora o ya no lo hago. Con 47 años decidí dar el paso más importante de mi vida y apostar por mi sueño: emprender como consultor SEO Local. Hoy estoy compitiendo por “el mejor SEO del mundo”, y hacerlo desde Vinaròs, con todo lo vivido detrás, para mí tiene un valor especial.
Ahora mismo estoy en el TOP 3 por la búsqueda “el mejor SEO del mundo” (aquí puedes seguir el proyecto en tiempo real). Y estar ahí, siendo de Vinaròs, tiene algo especial. No por ego. Más bien por todo lo que representa. Horas de trabajo, pruebas, fallos, cambios, ideas que salen bien y otras que no. Lo normal. Lo real.
Por eso quise ir a Andorra Masters. No para hacerme la foto. Ni para aparentar. Fui porque en este sector, si no sales un poco de tu rutina, te acabas encerrando en lo tuyo. Y cuando hablas con otra gente, cuando escuchas, cuando compartes mesa o café, siempre vuelves con algo que te mueve por dentro o te hace pensar distinto.
Uno de los momentos que más me gustó fue coincidir con David Ayala.
Vicente Moliner y David Ayala en Andorra Masters, compartiendo un momento especial entre profesor y alumno, hoy también competidores en Google.
Ahora mismo él está por delante de mí en Google para “el mejor SEO del mundo”. Va el número 1. Pero además hay un detalle que para mí lo cambia todo: fue profesor mío en 2020.
Y eso, sinceramente, me parece bonito. Poder competir con alguien que en su día te enseñó cosas no lo vivo como una guerra. No lo veo desde el ego ni desde a ver quién puede más. Lo veo desde el respeto. Desde la admiración. Y también desde esa sensación de que algo se ha hecho bien por el camino. Que un alumno pueda competir con su profesor es una buena señal. Incluso diría que es una pequeña alegría. Porque al final significa que lo aprendido sirvió, que el tiempo pasó, que cada uno siguió su camino y que hoy podemos coincidir en una búsqueda tan peleada desde un sitio sano. Eso me gustó mucho del evento. No sentí esa necesidad de demostrar nada. Fui más con la idea de seguir creciendo y de disfrutar el momento. También compartí mesa con David Cuesta, a quien mucha gente conoce por YouTube y por la comunidad ChorriClub. Y la verdad es que fue una de esas conversaciones que merecen la pena.
Me dio algunos consejos de posicionamiento muy prácticos. De los que no se quedan en lo bonito ni en lo teórico. Consejos de los que te hacen pensar: “vale, esto lo voy a probar”. Y eso para mí es oro. Porque cuando vuelves de un evento con ideas concretas, el viaje ya ha valido la pena.
Además, no solo pienso aplicarlo en mi proyecto de “el mejor SEO del mundo”. También en clientes reales, que al final es donde de verdad se ve si algo funciona o no.
Porque aquí está una parte importante de todo esto.
A mí me gusta aprender. Me gusta competir. Me gusta probar cosas. Pero no hago esto solo por subir una keyword o por ver una web arriba. Lo hago porque luego todo ese aprendizaje baja a tierra.
Baja a negocios de Mallorca, Vigo, Galicia, Bilbao, Valencia, Alicante, Gran Canaria, Vinaròs, Benicarló, Sant Jordi o Morella. Negocios reales. Gente real. Empresas que lo que necesitan no es una charla bonita sobre SEO, sino más llamadas, más reservas, más contactos y más oportunidades.
Y cuando ves eso claro, también ves claro que este trabajo no va solo de dinero. Claro que todos queremos vivir bien de lo que hacemos. Yo también. Pero si todo fuera solo facturar, esto perdería mucha gracia muy rápido. Para mí va más de aprender, mejorar, disfrutar del camino y hacer que ese aprendizaje sirva para ayudar a otros negocios a crecer de verdad.
También me llevé otra sensación buena de Andorra: la importancia de rodearte de gente que suma.
Da igual si hablamos de referentes internacionales como Joy Hawkins, que lleva años enseñando muchísimo sobre SEO local, o de gente muy joven que está empezando con una energía tremenda. Allí ves de todo. Ves profesionales con años de experiencia y ves chavales de 18 años montando cosas, moviéndose, espabilando, aprendiendo rápido. Y eso también te despierta.
Vicente Moliner junto a Joy Hawkins, una de las grandes referentes del SEO local en Canadá (EEUU). Te recuerda que aquí nadie tiene la última palabra. Que siempre puedes aprender algo. Y que a veces una buena conversación vale más que muchas horas viendo contenido por internet. Yo me volví de Andorra con esa sensación. La de estar en el camino correcto, pero sabiendo que todavía queda mucho por aprender. Y eso, lejos de agobiarme, me motiva.

Daniel Alcaide
Xavi Esqueriguela | Fátima y Sergio de AIO
Porque al final lo bonito no es solo estar arriba en Google. Lo bonito es poder hacerlo desde Vinaròs. Desde una ciudad como la nuestra. Con nuestra forma de trabajar. Haciendo pruebas, aprendiendo, mejorando y llevando todo eso luego a proyectos que sí importan en la vida real. No hemos venido solo a ganar dinero.
Hemos venido a disfrutar del camino y a hacer que a otros negocios les vaya mejor.
(*) Consultor SEO Local, para negocios de aquí. https://vicentemoliner.net/











