De aquí y de allá: “Panem et circenses”
DE AQUÍ Y DE ALLÁPENSAMENTSVINARÒS MAIL 16 agost, 2026 Vinaròs News
MANUEL MILIÁN
Las calles desbordadas por el clamor popular: “¡España campeona mundial”! Y, sin embargo, España va camino de ganar el campeonato mundial de regresismo; es decir, del mayor desastre político desde 1970. Pero lo importante es el “pan y circo” tal como describía el poeta Juvenal en su sátira X alrededor del año 100 d.C. Nosotros hoy lo traducimos en “pan y fútbol”. Lo demás no importa, y sin embargo, lo demás es nuestro futuro como ciudadanos y como país.
Hoy ese “pan y circo” (= a fútbol) viene a cuenta de la hecatombe institucional que se cierne sobre nosotros. Un país y un paisanaje que no aprenden de la Historia como en su día avisó Ortega y Gasset, y por ende, una y otra vez repite los hechos – gran lección de Herodoto – con un empecinamiento suicida. ¿Cuánto falta para el “delenda est monarchia” que avanzó Ortega en los años 30 de la pasada centuria? Hemos convertido la Historia en un dogma de infalibilidad demostrada gracias a unas izquierdas remisas a toda recapacitación y cerriles en la tosca letanía de la reiteración.
¿Acaso la plebe no percibe que el éxito del fútbol nacional entierra la realidad del desastre sanchista que vivimos? ¿No basta el escandaloso proceder del hipócrita Zapatero que en su encubrimiento de la verdad instintivamente ha abierto la vía a su discípulo Pedro Sánchez para dogmatizar sobre mentiras y mentir sobre las verdades?
Son las pésimas compañías del chavismo bolivariano – fiel seguidor del demoledor del bienestar cubano Fidel Castro – los recursos de PDVSA y del negocio del oro, como me avisó en su día aquel general venezolano, los que han inoculado, primero, el virus golpista en España de modo secuencial y madurista. Paso a paso se asalta la totalidad de los órganos e instituciones del Estado, y cuando amanece ya está todo férreamente controlado. ¿De qué sirve el Rey silente? ¿Acaso se requieren mayores evidencias anticonstitucionales de las que hoy “gozamos”? Del Estado de Derecho resta la judicatura y unas minorías de medios de comunicación y periodistas que resisten numantinamente en la crítica. Si los jueces se resignaren a la férula sanchista la democracia de 1978 habría fallecido.
Gradualmente, y entre “pan y fútbol” el nexo chavista va atando las instituciones del poder estatal y económico. “Plus Ultra” es una mínima expresión de la brutal corrupción reinante. El 14 de noviembre de 2024 un ilustre profesor de la universidad de Georgetown (Washington DC) – donde por cierto estudió el rey Felipe VI – Hector Shamis, avisaba desde la Tercera de ABC del enorme peligro (El virus chavista en España) que corría nuestro país por la injerencia, provocación, implementación financiera de lo que él denomina “virus o modus operandi” que regalaba desde sus maletas, de billetes a lo Delcy, o la subvención del petróleo a bajo precio, regímenes tan “democráticos” como la pléyade del Grupo de Puebla, donde cultivaba sus querencias el impresentable Zapatero: Cristina Kichner, Lula da Silva, Evo Morales, Humala y Petro. Un colectivo de violadores de la Democracia.
La fiesta ya empezó en 2007 cuando fue detectada en el aeropuerto de Ezeiza, de Buenos Aires, la maleta de Antonini Wilson con 800.000 dólares para la campaña de Cristina Kichner, maleta que se trajo en un avión de PDVSA. El resto es ya de sobras conocido gracias a las confesiones del “Pollo” Carvajal, jefe de la Inteligencia de Chávez, hoy en poder de los norteamericanos. Los tribunales estadounidenses y los procedimientos judiciales contra Maduro y el Cartel de los Soles pondrán en evidencia la letanía de sorpresas que nos aguardan. ¡Dios salve a España de este incendio!, pues espero que los incendios que ahogan hoy nuestros montes y montañas no sean el preludio de lo que en su día sentenciaba el que fue presidente de la II República Española Niceto Alcalá Zamora: “Todo régimen muere por el suicidio en que remata y expía sus culpas. Húndense las monarquías por los reyes y sus cortesanos como hacen perecer las repúblicas sus partidarios más fanáticos”
Un deseo de mi prospectiva: que el “panem et circenses” no ciegan ni la memoria del pasado, ni la perspectiva del futuro. Sería dramático para los Centennials.





