
Tino Moles “Toninja”, de Benicarló: motorista trotamundos
BENICARLÓESPORTSLA NOSTRA GENT 6 desembre, 2020 Vinaròs News

JUANVI GELLIDA
En estos tiempos raros de COVID – 19, creo que cualquier historia que nos saque la mente de nuestro confinamiento diario y la crisis sanitaria que estamos atravesando, merece ser contada y como ejemplo tenemos ahora las hazañas de Toni Moles Salvador, un chaval benicarlando de 24 años y que si algo tiene claro es que el fin del mundo está más cerca si va con su moto.
Toni a los 17 años se sacó el carnet de moto y se estrenó con una YZF R125 aunque había hecho ya muchos kilómetros pero de paquete y con su padre pilotando. Cuando cumple 19 años, la jefa y a su vez la madre que lo parió, le dio vacaciones en su trabajo de camarero en Can Cristina y quien sabe si por aburrimiento o simplemente como reto le monta tacos a la pequeña Yamaha y zarpa en Febrero marcha hacia la Elefantentreffen alemana, conduce bajo un frío extremo con temperaturas muy por debajo de cero hasta llegar a su destino y al llegar allí no se conformó, con eso sino que que aprovechó que pasaba por allí y de vuelta recorrió Rumania, Serbia, Bosnia…Actualmente son muchos los viajes que ha hecho y poco a poco iremos narrando y explicando.
Ahora nos centramos en uno de sus inicios viajando donde Toninja descubrió dos cosas con su recién adquirida mayoría de edad, primera que hay mucho mundo más allá de los Pirineos y segundo que no hace falta un megatrail de veinte mil eurazos para llegar a cualquier lugar que te apetezca conocer sobre dos ruedas.
Poco después jugando a la play se enamoró de la Kawa ZX 636 y decidió con sus ahorros y trabajo comprarla, de nuevo tacos, más veces a la Elefantes porque según cuenta esa concentración engancha y el ambiente es muy cojonudo… pero el mismo manifestaba que todo en exceso agota y tras asistir varias veces decide ir a la Krystall Rally en Noruega, concentración donde solo acuden aproximadamente 50 moteros de toda Europa… para muchos 50 descerebrados, aunque otros piensan que hace falta mucho valor para atreverse a rular en moto por la península escandinava en el mes de febrero, con frío, lluvia y nieve.
Nos cuenta que la Krystall no es tan asequible como Elefantes porque en Noruega vas a pisar hielo sí o sí, cosa que en Alemania con paciencia puedes escaparte ya que las quitanieves funcionan en todo momento, esto te obliga a llevar tu bolsa de tornillos y revestir los tacos con ellos para lograr adherencia sobre esas carreteras convertidas en pistas de patinaje, una de las mejores experiencias que ha tenido sobre la moto según nos confiesa.
Como Dios los cría y el viento los amontona Toni conoce a Marc con su CBR 600 RR 08 y Christian con su GSX750R 05. Este trío de jóvenes que establecen buenas amistades de una bonita afición motera de rompemoldes en 2017 se plantean ir a Dakar y volver, es decir unos 8.000 kilómetros en 10 días y llegando a conseguir el reto a la vuelta uno de los tres sufrió un accidente y tardaron un poco más en completar la gesta, es se alargaron en 20 días, contando los cinco que hubieron de estar parados.
Como dato curioso decir que cuando iban por Mauritania se cruzaron con un señor llamado Julián Merino, bombero de profesión y dakariano, que flipo con estos tres amigos nos narraba Toni anecdóticamente y que se habían empeñado sin quererlo en romper los estereotipos. Más inseparables que nunca el reto era Malasia, dar gas hacia el este sin mirar atrás y llegar a Malasia en un mes.
No contaban con el tremendo temporal que azotó Turquía e Irán cuando iban cruzando sendos países, ni con tener que ir escoltados en Pakistán por el ejército ralentizándoles la marcha, pero eso si al final, al final… En resumen Toninja confesaba que le estimula la gente que no tiene miedo a los retos y que se lanzan desobedeciendo lo que la lógica impuesta por la sociedad nos dice.
Hay que dar las gracias a señores como ellos que viajan porque descubren experiencias y se motivan a vivirlas y a su vez experimentarlas, siempre acompañandolos en sus aventuras y sufriendo en la distancia con los contratiempos y sobre todo disfrutandolos con una sonrisa sus hazañas nos narraba el joven benicarlando Toni Moles Salvador.














