
Homenaje pótumo de los torneros de Morella al joven fallecido hace tres años en el derrumbe de Peñíscola
MORELLAPEÑÍSCOLA 1 setembre, 2024 Vinaròs News

JAVIER ORTÍ
El cementerio de Morella fue el lugar escogido por los torneros del 55º Sexenni para recordar y homenajear a su amigo Ángel Cives Viñals, que perdió la vida en el derrumbe de un edificio de viviendas de la urbanización Font Nova, en Peñíscola, en el verano del 2021.
Ángel creció en la capital de Els Ports y estaba llamado a ser tornero, la danza del Ayuntamiento y por ende de la ciudad. Junto al resto de morellanos de su generación, los jóvenes nacidos en el 2006 que este año cumplen los 18, la tradición dictaba que hubiera sido uno de los danzantes. El fatídico accidente segó su vida, pero no el recuerdo de sus compañeros.
Pasadas las fiestas sexenales, este jueves los jóvenes se citaron con familiares, el alcalde, Bernabé Sangüesa, y dos ediles del gobierno municipal, para llevar un recuerdo a Ángel. En el cementerio hubo parlamentos en los que recordaron cómo era su amigo: «Seguro que hubiera sido un gran tornero, hubiese saltado muy bien. Siempre le recordaremos y lo echaremos mucho de menos».
Posteriormente, los jóvenes, entre los que estaba una de las chicas que ha roto este año el techo de cristal de ser tornera, hicieron entrega de una vareta (el fino palo que gastan los danzantes para hacer sus acrobacias) firmada por todos a la madre del fallecido y dejaron otra junto a su lápida.
Antes del Sexenni, los jóvenes pensaron en la mejor manera de tener un recuerdo para Ángel y decidieron vestir con un crespón negro y bailar con varetes negras el pasado domingo, 25 de agosto, día en que se cumplió el tercer aniversario del derrumbe de Peñíscola. Sin embargo, la tragedia que vivió Morella en plenas celebraciones, en la que una niña de 12 años, Ainhoa, componente de la danza de Els Teixidors, perdió la vida en la carretera, multiplicó los motivos para exhibir luto en los retaules, en la recta final del ciclo.
Ángel Cives Viñals fue una de las dos víctimas mortales de la tragedia de Font Nova, en la que colapsaron 18 viviendas. Tenía 15 años. El suceso conmovió a toda la sociedad y tuvo a la provincia en vilo durante el agónico rescate que duró dos días, en el que hubo diversos desaparecidos atrapados.bSe desplegaron más de 150 medios que trabajaron día y noche en el derrumbe, unas labores que se dilataron durante meses hasta que fue retirado todo el escombro.
Tres años después, los jóvenes que han sido torneros demostraron en las calles y en el acto del cementerio que eran más que dignos para formar parte de esta danza, hecho que es un honor en la ciudad amurallada.
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Foto: Miembros de la danza de los Torneros, madre y tía de Ángel, el alcalde y ediles, en el homenaje póstumo.





