
Patrimonio de Vinaròs (II): La ermita de la Misericordia
PATRIMONIO DE VINARÒSVINARÒSVINARÒS MAIL 29 març, 2023 Vinaròs News

ALFREDO GÓMEZ

El ermitorio de la Misericordia, también conocido como ermita de “San Sebastián”, se encuentra emplazado en la cima de una pequeña colina o “puig”, a 6 Km. de Vinaròs. Al ermitorio se le ha atribuido un hipotético origen pagano-ibérico, así como se ha apuntado la existencia previa de una ermita dependiente de Peñíscola en ese mismo lugar (siglo XIII). Pero habida cuenta de que el enclave fue frontera del Islam, vemos como probable la existencia de una “rábita” antecedente del santuario primitivo.
El apoyo que prestó siempre D. Gil de Atrossillo a la Orden de la Merced, así como la intensa actividad mercante de la villa hacen creer que el origen fue una “casa” mercedaria dependiente de la matriz de Tortosa. La documentación así lo avalaría al denominarla “la casa de Nostra Senyora de Misericordia”.
El recinto que acoge el santuario está formado hoy en día por un templo, las cuadras porticadas, la hospedería y la casa del ermitano, hoy acondicionada como restaurante.
La ermita, tal como la conocemos actualmente, ha sido levantada en diversos períodos cronológicos. Tras construirse las caballerizas para los peregrinos, en la segunda mitad del siglo XVI se edificó el albergue, así como el nuevo templo hasta el crucero actual. En la primera mitad del siglo XVII se ampliaba el recinto y se construían sus muros. Parte de la primera planta -Sala del Jurat en Cap (1637)- se debe a Bartolomé Mir, autor junto a Juan Bautista Vinyes de la portada barroca de la Iglesia Arciprestal. Ya entrado el siglo XVIII se amplió la Iglesia que ha permanecido tal y como la conocemos hoy en día. La primera fase del templo constaba de una planta de cruz latina de una sola nave, con dos tramos cubiertos con bóveda de arista y ábside poligonal. En el año 1715, los maestro Joan Sánchez y Josep Pujol llevaban a cabo su ampliación. Al cuerpo anterior se le añadió uno posterior cubierto en su centro con una gran cúpula sobre pechinas, mientras el techo de la nave central era elevado para igualarlo a la nueva construcción.
Años después, el pintor morellano Joaquín Oliet decoraría las bóvedas y pechinas con una serie de frescos alusivos, formando compartimientos a modo de cuadros. En el interior de la Iglesia se conservan toda una serie de murales cerámicos valencianos. Así, los paramentos laterales del altar mayor presentan a un lado la figura de un barco y al otro una representación de la villa de Vinaròs. El altar de San Antonio acoge unos plafones con escenas de carácter agrícola y marinero. En el pavimento central de la nave se encontraban -hoy en la pared- unos grandes mosaicos de azulejería que muestran unas escenas bucólicas, identificadas con el río Cervol; y un puerto marinero con la representación de los trabajos cotidianos. Estos conjuntos cerámicos, del siglo XVIII, son atribuidos -con reservas- a talleres de Valencia.
Las otras dependencias que componen el ermitorio son el albergue y las caballerizas, datados entre los siglos XVI y XVIII. Este edificio, situado de cara a la población, comprende una parte baja porticada de cinco arcadas con bóvedas de arista rebajadas. La planta superior, muy reformada, sirvió tiempos atrás para alojar a los peregrinos. A la derecha de la Iglesia se encuentra el edificio de la antigua casa del ermitano. Construcción típica del XVI, con sus contrafuertes en talud, fue ampliada con posterioridad ya entrado el siglo XVIII. Ha sido remodelada recientemente y acondicionada como bar-restaurante. El último domingo de mayo se celebra la festividad de su patrona, la Virgen de la Misericordia, y el 20 de enero la del santo patrón, San Sebastián.





